El mayor crecimiento en la demanda de aguacate en Europa se ha dado en los últimos 6 años, con subidas de dos dígitos cada año. “Es cierto que antes el producto era más asequible de precio, pero el incremento de la demanda motivado por el buen marketing que tiene este producto por sus beneficios en medios de comunicación y redes sociales, y la cada vez más limitada oferta en España, han hecho que este producto sea cada vez más cotizado”, explica Esperanza Rodríguez, del departamento comercial de la empresa malagueña Tropical millenium.

Los agricultores han empezado más pronto a cosechar aguacate este año y además, los rendimientos en campo han sido más bajos, lo cual unido a una demanda muy fuerte, provocará un final anticipado de la campaña, ya que finalizará en marzo, cuando habitualmente puede ofrecerse hasta mayo.

“Los precios se mantienen altos, siendo el aguacate español el más cotizado en Europa, y aunque algunos compradores se quejan por los precios, siguen adquiriendo el producto igualmente. México ofrece una buena calidad también, aunque los precios son ligeramente más bajos que los del aguacate español, y es que, los exportadores mejicanos están empezando a ver en Europa un mercado estratégico”, cuenta Esperanza. De hecho, entre el final anticipado de España y el inicio de Perú podría haber un pequeño hueco en el mercado que suplirá México seguramente”, añade.

De acuerdo con la productora y exportadora, existe una tendencia al alza en la demanda de producto español por parte de los retailers europeos en los últimos tres años. “España es como un huerto a la carta para los retailers europeos, ya que pueden pedir cantidades concretas con estado de maduración y calibres específicos sin necesidad de comprar un contenedor entero con calidades irregulares. La frescura del aguacate español es más elevada evidentemente por cercanía, además de que se reduce la huella de carbono, y por razones como estas, los retailers están apostando cada vez más por productos de cercanía y España es un origen cada vez más necesario en Europa”

“Las cadenas de supermercado son sensibles al precio sobretodo, y a la vez buscan un producto que aporte algo más que la calidad requerida. Pero, por encima de los compradores, son los consumidores los que exigen cada vez más calidad ante precios tan elevados y quienes deciden si vuelven a comprar o no el producto. Los retailers europeos saben que se la pueden jugar con los aguacates importados de ultramar, mientras que con los aguacates españoles van a lo seguro aunque sea más caro. Aquellas cadenas europeas cuya política de compra va más allá de los parámetros normales de calidad, ya no puede prescindir de España”.

 

 

 

Ver Más